jueves, 6 de agosto de 2009

Let it be



Jamás lo podría explicar porque nadie lo entendería, solo vos y yo.
Se que el viento nos juntó, como si fuéramos las hojas cansadas de un árbol rindiéndose en otoño. Y seguí su ritmo, y seguí tu ritmo. Aún cuando ya nada quedaba, cuando el viento soplaba más fuerte me aferré a vos, porque solo así todo se volvería para siempre.
Me hace bien tenerte acá, cerca pero lejos...llenando esos silencios que duelen...mirando las palabras pasar...sintiendo las horas. Pero es duro tener que hacerme fuerte para consolarte, sintiendo cada lágrima tuya como un puñal en mi corazón, es difícil encontrar palabras dulces cuando todo es oscuro y mi alma se rinde.
Me gusta entregarme a la energía que rompe la distancia, porque dejo de pensar y me vuelvo auténtica, como si nadie más existiera en esta tierra, como si nadie observara, solo vos, solo yo.
Y entonces me siento viva respirando ese aire que tal vez se convierte en viento y te toca la piel. En viento para robarme el perfume y arrastrar mis "te amo" hasta tus pies.
Te busco con esta necesidad de atención crónica porque se que solo vos me entendés, solo vos podés curarme. Te busco donde nace el para siempre, donde empieza el infinito.
Te encuentro ahí, siempre dispuesta a atender esta carencia casi infantil. Encuentro tus risas junto a las mías.
Encuentro tus "por que" siguiendo a mis razones y sonrío porque vuelvo a sentir el viento, convencida que ya nada nos va a separar. Porque me enseñaste a no tener miedo...porque me amás, porque te amo...