miércoles, 31 de diciembre de 2008

Viejo año, nuevo año



Pareciera que el tiempo cada vez avanza más rápido. En un abrir y cerrar de ojos pasó otro año y con él pasaron tantas cosas...
Empecé el año con un trabajo, una carrera universitaria y una pareja. Termino el año con un trabajo mejor, un egreso y otra pareja que no me atrevería a decir "mejor que la anterior" porque soy una dama. Y acá me gustaría detenerme, no porque el trabajo y la carrera profesional no sean importantes sino porque para mi nada vale si no hay amor, y para mi el amor es lo primordial, creo haber dicho antes que no vivo sin amor, no se vivir sin él.
Mi historia sentimental con este desenlace en 2008 empieza allá por mediados del 2005, cuando conocí a una chica que no me había llamado la atención hasta que directamente me expresó su interés en mi. Y un comienzo tan simple terminó siendo mi gran historia de amor y mi gran amor. Luego de algunas complicaciones e indecisiones de mi parte decidimos formar una pareja que duraría dos años. En efecto ese romance que para mi lo era todo, terminaría abruptamente por una consecución de errores, en principio mios que ella no supo perdonar. A mediados de 2007 todo para mi se derrumbaba, me separaba de la mujer más importante de mi vida y ya no había esperanzas.
Pero entendí que el show debía continuar, que de ahí en más iba a caminar sola. Ya la había lastimado demasiado y tenía que dejar que el tiempo cure las heridas. Iban a ser unos meses duros y realmente lo fueron. Decidí dejarlo todo atrás y empezar de nuevo.
Conocí otras mujeres, amé a algunas y a otras quise mucho. Pero lejos de mis ideas de continuar con mi "nueva" vida, el destino tenía sorpresas para mi. Sería otra vez a mediados de año que ella, el gran amor de mi vida irrumpiría en escena. Volvimos a vernos después de muchos meses y algo que yo creía muerto empezó a latir con más fuerza que nunca. Ella tuvo el valor de romper el silencio, dibujar frases y tejer caricias que había olvidado. Yo aún en pareja decidí esperar, sabiendo que desde hacía tiempo con mi mujer las cosas no andaban bien y era cuestión de tiempo separarnos.
Fueron días de vernos todo el tiempo, siempre siendole fiel a mi pareja. Hasta que me separé pero no se lo dije sino hasta que pasaron algunos días. Me acuerdo que le conté que estaba soltera y ella no supo que decir. Al poco tiempo volvimos a vernos cuando ya todos sabíamos en que terminaría todo esto y luego de hablar, acariciarnos y abrazarnos nos dimos un beso que ninguna olvidará jamás. Desde ese día estamos juntas y soy la mujer más feliz del mundo, es el amor de mi vida y lo supe desde el comienzo.
Creo que el tiempo es sabio, siento haber cumplido una suerte de condena y entendí cosas a la distancia que me hicieron crecer.
Por eso en este año que pasó aprendí muchas cosas, crecí, y el 2009 lo recibo con amor, felicidad y buenos deseos para todos.
Espero que se cumplan todos tus sueños, que las princesas encuentren a sus princesas y los príncipes a sus príncipes.
Espero encontrarte como todos los días y que me encuentres acá. Sabés donde estoy, sabés que me quedo acá con vos como siempre, y para siempre.
Felicidades para todos!





lunes, 1 de diciembre de 2008

Wish you were here


Camino, pienso...me veo al espejo y te busco. Siento tu presencia desde algún lugar, imagino tus ojos y tu sonrisa aparecer como por arte de magia.
Me despierto y todos los días tomo el mismo colectivo y pienso, te pienso. La pregunta por excelencia es "qué estarás haciendo?"...la respuesta por excelencia es el silencio. Sigo el camino al trabajo, tomo el mismo subte todos los días, el mismo que me llevaba hasta vos pero por alguna razón mi memoria no recuerda cuál era nuestra estación. Guardo la esperanza en el bolsillo, como siempre...
A veces en medio del desastre surgen situaciones que te salvan, como un oasis en el desierto. Porque una vez que llegaste hasta lo más hondo ya no podés caer más, entonces empezás a subir, es consecuencia natural. Así suceden las cosas. Momentos buenos y malos.
Un día como tantos otros me dispongo a salir del trabajo, ya era tarde y seguía en la oficina buscando motivos para no morir, porque era el único lugar mio donde llegaba a alcanzar cierto olvido y a sentirme tan viva como el resto de la gente. Apago las luces y salgo. Caminaba por la calle Corrientes mirando vidrieras pensando en que ahora si puedo comprar mis cosas, lo que yo quisiera, pero aún así nada me llenaba. Bajo a tomar el mismo subte de siempre, una vez en el vagón sube una nena vendiendo almanaques con frases de amor, qué paradoja no? ella en su soledad sin esperanzas y yo pensando en mi sin ella. Le di unas monedas y en mi mano una foto de una playa con la frase al dorso: "Desearía que estuvieras acá". Llegamos a la estación terminal, yo esperaba del lado de adentro de la puerta a que se abra para salir. No recuerdo qué estaba pensado con la mirada baja, lo que sí recuerdo es el momento en que subí la mirada. Creo que el mundo se inmovilizó durante unos segundos. Eran sus ojos, era su pelo. Nos miramos como tratando de aprovechar ese instante y dejarlo en el lugar privilegiado de nuestros recuerdos. Finalmente la puerta se abrió y entre la multitud que salía nosotras sin poder movernos solo nos mirábamos.
Decidí romper el silencio con un "hola, cómo estás?" ella sonrió y me hizo mención del tiempo que había pasado con esa voz que me helaba la sangre.
Había soñado tanto con ese momento que no sabía qué decir. Mientras me contaba qué era de su vida yo la miraba todo lo que podía. Estaba en pareja y me puso contenta verla bien. Ya era hora de despedirnos. Nos miramos sonriendo y le dije, bueno, "andá que se hace tarde y te esperan", en realidad no quería que se fuera. Saqué del bolsillo el almanaque y se lo di, al leerlo sonrió y me dijo, "nunca pude olvidarte". Nos abrazamos por una eternidad, y nos despedimos.
Subió al subte y se fue, yo di media vuelta y seguí viaje.